La dislalia es un trastorno de articulación de fonemas, ya sea por ausencia o por la alteración de algunos sonidos.
Existe una etapa en la que el niño todavía no es capaz de repetir por imitación lo que escucha de manera correcta, pero esto es una manifestación completamente normal en una etapa del desarrollo del lenguaje, sólo si persisten más allá de los cuatro años se deben de considerar algo patológico.
La dislalia no requiere un tratamiento especial, pero si hay que tener una actitud adecuada con el pequeño. La única pauta que podemos seguir es que antes de que llegue a esta edad hablarle siempre muy claramente, repitiendo correctamente las palabras que no pronuncie bien y sobretodo evitar siempre hablarle en su lenguaje infantil. La mejor manera de corregir a un niño que ha dicho mal una palabra es repitiéndola bien, sin quejas, sin reñirle. Tenemos que repetirlo correctamente de manera sutil, por ejemplo:
Niño/a: -Me he etivocado!
Adulto: – Vaya…¿Te has equivocado?
La escuela es un sitio donde se puede hacer la primera valoración sobre este tipo de alteración, y en el caso de que se crea conveniente se podría derivar a un especialista que se encargará de realizar una profunda observación e iniciará la recuperación de las articulaciones que estén alteradas.
Como he dicho antes, hasta los cuatro años puede ser una conducta normal, por lo tanto es preferible que esta recuperación se inicie a partir de los cinco años aproximadamente, ya que antes de esa edad podría tratarse de un simple problema evolutivo que se acabaría corrigiendo con el tiempo y no de dislalia.
Aquí os dejo un vídeo de ejemplo de un niño con dislalia y cómo se debe ir corrigiendo.